viernes, 17 de junio de 2016

Reequilibra tu piel con productos de jojoba


La jojoba, conocida como Simmondsia chinensis, no es un aceite en sí mismo ya que tiene una composición del 96% en ceramidas, las cuales están presentes en todo el organismo y su función principal es fortalecer las células de la piel y el pelo, son ideales para combatir los efectos negativos de los factores ambientales y el inevitable paso del tiempo.

El aceite de jojoba se extrae por el prensado de sus semillas (frutos secos) y se utiliza principalmente en productos cosméticos sin ningún tipo de refinado, mezclado con otras sustancias o simplemente solo.

Es un potente re-equilibrador de la piel, ya que se puede utilizar en pieles mixtas y grasas así como en pieles secas o muy secas. El aceite de jojoba, es un aceite que se absorbe rápidamente, no te deja sensación grasa en la piel y además es capaz de regular la producción de sebo de nuestra piel. Lo más importante es que no obstruye los poros, los limpia al empujar la suciedad que los tapa hasta la superficie, estos se abrirán naturalmente y liberarán el pus, bacterias y suciedad que los tape.

Para las pieles secas, el aceite de jojoba es un gran humectante, gracias a su alto contenido en minerales naturales y vitamina E lo convierten en un potente antioxidante que protege de los efectos dañinos de los radicales libres.
  • El aceite de jojoba está indicado para los problemas de la piel tanto por sequedad extrema como por desequilibrios de sebum
  • Además de su alto contenido en ceramidas, también está presente en el aceite de jojoba la vitamina E, que actúa como antioxidante y protege a la piel de los radicales libres.
  • Tiene características emolientes, hidratantes, antioxidantes y calmantes
  • Hidratación: la presencia de ácidos grasos insaturados, esenciales para la vida humana, ayuda a renovar las capas externas de las células. De esta forma, se favorece la retención de agua manteniendo el nivel de hidratación requerido en la dermis. Esta característica hace del aceite de jojoba un activo eficaz en pieles secas y muy secas. Entre estos aceites esenciales se encuentra presente el ácido linoleico, también conocido como omega 6.
  • Preventor antiarrugas eficaz. El poder hidratante de la jojoba ayuda a prevenir la formación de arrugas, ya que mantiene una piel turgente. Por otro lado, su elevado contenido en vitaminas antioxidantes C y E, además de las vitaminas A, B y B1, contribuyen en la neutralización de los radicales libres y se evita su ulterior formación. Así, las células se encuentran sanas durante más tiempo.
  • Aporta elasticidad, turgencia y firmeza al rostro.
  • Tiene actividad antiinflamatoria y antimicrobiana, por lo que ayuda a calmar las irritaciones leves de la cara.
  • Regula la secreción de las glándulas sudoríparas.
  • Protege frente a la inflamación causada por otros productos cosméticos agresivos como los tintes.
  • Reblandece las durezas de los pies.
  • Es adecuado para reducir las estrías del embarazo para cuidar las zonas alteradas durante esta etapa tan bonita de la vida.
  • Su acción calmante lo hace apropiado para su uso después de tratamientos con exfoliantes, arcillas, depilaciones o tras el afeitado.
  • En los hombres, alisa la barba y mejora su aspecto.
Si ahora que conoces sus ventajas quieres probar los productos hechos a base de jojoba, aquí puedes ver toda la gama de que dispone Arahí:

viernes, 10 de junio de 2016

Aceites para el cuerpo, la hidratación más natural.

Esta semana vamos a hablaros de lo que la web mujerhoy.com denomina “el nuevo ‘must’ de belleza para esta temporada”, los aceites, ya sean usados para el cuerpo, cara o pelo.

Tradicionalmente en belleza el aceite se ha asociado a aromaterapia, a masajes relajantes, con poderes curativos. En cosmética hace ya algunos años que se usan aceites hidratantes después de la ducha, aceites para bebés, aceites bronceadores, desmaquillantes…

Pero en los últimos meses el aceite se ha convertido en el nuevo ‘must’ de belleza. Aunque cada aceite, y hay muchos (de argán, de jojoba, de oliva, de rosa de mosqueta, de coco…), tiene sus características y propiedades específicas, en general los aceites hidratan y nutren la piel, regeneran, reparan y mejoran el tono, ayudan a combatir las arrugas prematuras e iluminan. Son un plus para tu ritual de belleza diario. 

Una forma estupenda de hidratar y embellecer la piel, sea del tipo que sea, es aprovechando todos los componentes y nutrientes que ofrecen algunos aceites naturales. Estos no solo protegen la piel, sino que penetran hasta sus capas más profundas para regenerarla por completo y ofrecerle magníficas propiedades antienvejecimiento y reafirmantes. La aplicación de muchos de ellos, además, permiten controlar los signos de afecciones como el acné y la formación de estrías, cicatrices y otras imperfecciones.

Partiendo del aceite de oliva,  uno de los hidratantes naturales más eficaces que podemos encontrar, pues permite reparar aquellas partes dañadas de la piel, además de protegerla y humectarla en profundidad, y su elevado contenido en ácidos grasos naturales ofrece una excelente opción para combatir los signos del envejecimiento prematuro y mantener la elasticidad natural de la piel.  También queremos mencionar otros aceites que incluye la gama Arahí y cuyas propiedades no te dejarán indiferente:

Aceite de argán: un producto increíble con un gran aporte de vitamina E y antioxidantes, para combatir la sequedad de la piel, así como para regenerarla y ayudar en su hidratación. Es muy recomendable, sobre todo, para las pieles grasas o con tendencia acneica ya que no obstruye los poros y controla la oleosidad en el rostro. Además, favorece la reducción de marcas, estrías, cicatrices, etc. aportando siempre una suavidad extrema. ste es otro poderoso aceite natural para mantener la piel en perfectas condiciones.

Aceite de jojoba: Provitamina A, vitamina E, ácidos grasos... entre otros componentes que son ideales para reestructurar y regenerar la piel de forma natural, evitando su oxidación y envejecimiento. Es un potente hidratante para las pieles secas que padecen de falta de humedad y presentan zonas escamadas. El aceite de jojoba también es un buen aliado para las mujeres embarazadas que quieren prevenir las estrías y mantener su piel suave y lisa.

Aceite de rosa mosqueta: entre sus muchos beneficios destacan su gran efecto regenerador, siendo estupendo para atenuar y difuminar marcas y cicatrices. Es rico en antioxidantes y vitaminas A y C, por lo que ayuda a retrasar los efectos del envejecimiento, reafirmar la piel y mejorar su aspecto, luciendo más vital y radiante. Aquellas que no tengan piel grasa pueden probar a añadir un poco de aceite de rosa mosqueta a su crema hidratante o antiedad, una solución muy efectiva.

Fuentes:          http://www.uncomo.com/
                        http://www.mujerhoy.com



jueves, 2 de junio de 2016

Lo que comunican tus manos y tus uñas.


Observando las manos de una persona podemos deducir muchas cosas, entre ellas: su edad, el oficio al que se dedica, su higiene personal, etc. A pesar de todo lo que comunican, se consideran grandes olvidadas en su cuidado, cuando en realidad deberíamos prestarles la suficiente atención pues su piel es muy delicada, tiende a la sequedad, no cuenta con glándulas sebáceas y está expuesta a diario a todo tipo de inclemencias.

Las carencias en su cuidado pueden pasarnos factura a largo plazo, no en vano son una de las partes del cuerpo que reflejan con mayor crueldad el paso del tiempo.

Además, las uñas, dedos y palmas son unos de los principales indicadores donde los médicos se fijan para detectar enfermedades más severas, de hecho, algunos con solo mirarlos ya pueden tener pistas importantes sobre las enfermedades qué a veces son difícil de diagnosticar.

En el caso de las uñas presentan una serie de condiciones qué señalan la presencia de una enfermedad del cual especialistas se basan para poder realizar un diagnóstico, lo mismo para los dedos, piel y palmas de la mano.

Por todos estos condicionantes, es importante tener en cuenta ciertos cuidados para que la impresión que causa nuestras manos sea buena:

La exposición directa al sol facilita la aparición de estas manchas, por ello, no debemos obviar el uso de crema con un alto factor de protección en esta parte del cuerpo, en la mayoría de las ocasiones olvidada. Además, para evitar la aparición de manchas, la hidratación es fundamental tanto por dentro como por fuera, mediante una crema específica para manos y el consumo de mucha agua. Si a esto le unimos una dieta equilibrada con alimentos antioxidantes, nuestra piel se mantendrá libre de manchas, joven y sana.

Otros signos normales en nuestras manos pueden ser callos y durezas, símbolo de trabajos duros o esfuerzo, así como posibles daños que dejan cicatrices. En estos casos, el cuidado exige el uso de limas o piedras pómez para eliminar esas partes endurecidas, junto con el uso de una crema hidratante. Igualmente para las cicatrices, una crema con aloe vera como la que ofrece Arahí, ayudará a que desaparezcan.

Las uñas quebradizas o con manchas también denotan debilidad, que puede solventarse manteniendo una alimentación equilibrada y un cuidado frecuente que incluya, por ejemplo, la inmersión de las uñas durante 10 minutos en aceite de oliva o en productos con esta base (elixires puros de elementos naturales como los de la gama Arahí), pues el aceite aporta vitamina E además de todos sus beneficios naturales. 

viernes, 27 de mayo de 2016

El aloe vera: la planta de la inmortalidad



Para Arahí el aloe vera es uno de sus ingredientes estrella por la cantidad de propiedades beneficiosas que aporta a los productos de cosmética que fabricamos con esta planta. Por ello, esta semana queremos hablaros un poco más de una planta cuya producción se ha extendido y de la cual todo el mundo habla bien, pero ¿conocemos realmente las propiedades beneficiosas del aloe vera? Te las contamos, seguro que te sorprenderán:

-          Alcalinizante
-          Analgésica
-          Antianémica
-          Antiasmática (por su efecto broncodilatador)
-          Antimicrobiana (elimina hongos, virus y bacterias)
-          Antiinflamatoria
-          Antiprurítica (calma el picor)
-          Astrigente
-          Cicatrizante
-          Colagoga
-          Colerética
-          Depurativa
-          Desintoxicante
-          Digestiva
-          Emoliente
-          Energizante
-          Gastroprotectora
-          Hepatoprotectora
-          Inmunoestimuladora
-          Laxante
-          Reconstituyente
-          Regeneradora de tejidos
-          Reguladora
-          Tónica
-          Vasodilataroda

¿Qué opinas de todas estas propiedades del aloe vera que se están investigando desde mediados del siglo XX? Ahora seguro que estás pensando que esa planta que tienes en casa y sólo usas a veces para aliviar alguna quemadura o rasguño, podría servirte para mucho más. Y es que no en vano, la planta cuenta con más de 200 componentes biológicamente activos, de origen natural, que incluyen polisacáridos, vitaminas, enzimas, aminoácidos, y minerales que promueven la absorción de nutrientes. Minerales como el calcio, magnesio, zinc, cromo, selenio, sodio, hierro, potasio, cobre y manganeso, que trabajan juntos para impulsar las vías metabólicas. También enzimas importantes como la amilasa y la lipasa que puede ayudar en los procesos de digestión, rompiendo las moléculas de grasa y azúcar. Una molécula en particular, la bradiquinina, ayuda a reducir la inflamación.

El aloe vera además contiene vitamina B12, que se requiere para la producción de células rojas de la sangre, y una fuente de vitaminas A, C, E, ácido fólico, colina, y vitaminas del complejo B como la B1, B2, B3 (niacina), y B6.

Importante resaltar también su alto contenido en aminoácidos, pues contiene 20 de los 22 esenciales que son requeridos por el cuerpo humano, junto con el ácido salicílico, que combate la inflamación y las bacterias.

El consumo de aloe vera ofrece resultados como excelente limpiador del cuerpo, eliminar materia tóxica del estómago, los riñones, el bazo, vejiga, hígado y colon, alivio eficaz de las dolencias más inmediatas, tales como la indigestión, malestar estomacal, úlceras e inflamación del intestino, fortalece el tracto digestivo y alivia la inflamación de las articulaciones, por lo que es una gran opción para los enfermos de artritis.

Conocida por los egipcios como la “Planta de la Inmortalidad” y por los nativos americanos como la “Varita Mágica del Cielo, el aloe vera posee una amplia gama de propiedades curativas, como has podido comprobar. Además, en lo que a cosmética se refiere, el aloe vera o sábila es la planta por excelencia para el cuidado de la cara, ya que la hidrata, suaviza, limpia y regenera. Penetra en las tres capas de la piel y expulsa las bacterias y los depósitos de grasa que tapan los poros.

¿A que ahora sí estás dispuesto a probar un batido de aloe vera y también empiezas a valorar esas cremas y productos cuyo valor reside en su fabricación a partir de esta planta?

Si quieres probar nuestros productos de aloe vera, que además cultivamos de forma ecológica, sólo tienes que entrar en www.latiendadearahi.es

viernes, 20 de mayo de 2016

Descubre el aceite de Argán, el oro líquido de Marruecos


El aceite de Argán, también conocido como el “oro líquido de Marruecos”, es muy apreciado en cosmética por sus excelentes propiedades para la belleza de la piel y el pelo. De hecho, cada día son más las marcas que ofrecen productos con este componente, principalmente por su gran cualidad hidratante y nutritiva, que supera incluso al aceite de oliva. En Arahí no podíamos ser menos y queremos hablaros del argán presentándoos también nuestra gama de productos a base de este ingrediente estrella.
Se trata de un valioso componente no sólo por sus cualidades, sino porque su producción se limita solo al Suroeste de Marruecos, zona de donde procede el árbol Argán, conocido también como “árbol de la vida’.
La lucha contra el envejecimiento es otra de sus bazas como producto imprescindible en cosmética, y además podemos destacar que el aceite de argán posee niveles elevados de vitamina  E y de ácidos grasos esenciales como Omega 3, Omega 6 y Omega 9, antioxidantes que ayudan a combatir el envejecimiento cutáneo.  
Su uso en cualquier tipo de piel y especialmente en aquellas desnutridas ofrece resultados sorprendentes de hidratación, oxigenación y elasticidad que influyen beneficiosamente en la apariencia previniendo así la aparición de arrugas, acné y estrías.

Se le reconocen también cualidades regenerativas en casos como marcas de varicela, acné o cicatrices y quemaduras.
No sólo beneficia a la piel, sino que se recomienda también para el cabello pues le aporta brillo, flexibilidad, lo hidrata evitando la electricidad estática y los temidos enredos, e incluso su uso para las uñas, confiriéndole un brillo natural y fortaleciéndolas, todo gracias a su uso en productos como el aceite o la crema.  
Recomendación:
Para un uso facial el proceso requiere el uso de un jabón que limpie bien la piel, junto con un serum y crema que le aporte la hidratación y aspecto deseado.
Igualmente, en Arahí ofrecemos, dentro de nuestra gama denominada de “arganterapia”, un aceite corporal y para masaje cuyo uso se recomienda tras la higiene con el jabón de argán, limpieza que también podemos complementar con una crema corporal, cuyo olor te cautivará en la primera aplicación, más si cabe cuando descubres los resultados.

Si quieres probar los beneficios de la “arganterapia”, entra en nuestra tienda online www.latiendadearahi.es

viernes, 13 de mayo de 2016

La cosmética eco: el “must” de tu día a día



El uso de productos cosméticos a diario se considera una necesidad si se parte desde la necesidad de higiene y llegando hasta la necesidad de sentirnos bien, la persecución de la belleza, el buen estado de la piel y el lucir radiantes previniendo el envejecimiento, disimular manchas o daños, etc.

Estamos en un momento en el que la proliferación de productos desconcierta un poco a los consumidores, que, en muchas ocasiones, se dejan llevar más por precio o publicidad de los mismos antes que por los resultados que puedan dar o por los componentes con los que se fabrican, también muy importantes para conseguir esos resultados, si tenemos en cuenta que en la mayoría de los casos se usan demasiados químicos y componentes no demasiado beneficiosos para la salud, y es importante recordar que salud y belleza van de la mano.

En un sentido estricto, la cosmética natural únicamente usa ingredientes orgánicos o de cultivo biológico y se libera de las sustancias químicas más agresivas. Y la cosmética ecológica, cumple todo lo anterior y además se basa en la utilización óptima de los recursos naturales sin emplear productos químicos de síntesis u organismos genéticamente modificados. Es decir, va un paso más allá ya que, a la vez que nos protege, cuida del medio ambiente. “Este tipo de productos abogan por la coherencia; por las fórmulas que no contienen siliconas ni parabenos, que utilizan sólo fragancias con ingredientes naturales, amplificando así su eficacia”, explican desde Vogue Belleza.

Quizás sean los parabenos los más famosos y comentados, pero son otros muchos componentes los que debemos tener en cuenta como las siliconas, fragancias, sulfatos… que la cosmética ecológica no usa en favor de otros elementos con excelencias como el aloe vera, el argán, el aceite de oliva, etc. combinados para conseguir los mismos efectos: nutrición, exfoliación, hidratación, en definitiva, una piel cuidada desde lo  natural.

Descubre la gama de productos Arahí, corporal y facial, para todo tipo de pieles y usando sólo elementos naturales y sin parabenos. 

viernes, 6 de mayo de 2016

¿Conoces tu tipo de piel?


Seguro que en numerosas ocasiones has escuchado hablar de la importancia de cuidarse la piel, protegerla, que la “piel tiene memoria”, que es nuestra carta de presentación, y es que no en vano, la piel es el mayor órgano del cuerpo humano o animal. En el ser humano ocupa aproximadamente 2 m², y su espesor varía entre los 0,5 mm (en los párpados) y los 4 mm (en el talón). Su peso aproximado es de 5 kg. Actúa como barrera protectora que aísla al organismo del medio que lo rodea, protegiéndolo y contribuyendo a mantener íntegras sus estructuras, al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno, y éste varía en cada especie. (Wikipedia)

En el aspecto de nuestra piel influyen muchos factores, además de como es evidente el paso del tiempo: las condiciones atmosféricas, el tabaco, una mala alimentación, el estrés o el uso inadecuado de productos cosméticos, dando lugar con todos estos condicionantes de forma negativa a una piel opaca, rugosa y con aspecto poco atractivo estéticamente, algo que nos preocupa a casi todas las personas.

Por todo esto, el primer paso para llevar a cabo los cuidados oportunos es conocer qué tipo de piel tenemos, algo que está determinado genéticamente, pero que podemos intentar mejorar para también retrasar el proceso de envejecimiento. En términos generales, se pueden distinguir cinco tipos básicos  de piel: normal, seca, grasa, mixta y sensible,  y cada uno de ellos posee unas características  particulares, que requieren un tratamiento específico.

Cómo identificarla y cuidarla adecuadamente
  • Es normal si… la textura es regular, sin problemas como granitos, rojeces o imperfecciones, y con una apariencia suave, limpia y sana.
Si este es tu tipo de piel, sigue una rutina suave de cuidado facial aplicando un buen limpiador todos los días y un exfoliante un par de veces a la semana. Usa una crema hidratante una vez al día que no sobrecargue mucho la piel.
  • Es seca si… Está tirante, opaca, áspera, quebradiza, los poros son diminutos y presenta arrugas y descamaciones.
En este caso, usa un limpiador facial que no seque demasiado la piel junto a un exfoliante solo una vez a la semana para eliminar las células muertas pero no lo uses demasiado tiempo ni te masajees muy fuerte. La crema hidratante dos veces al día, y además, evita espumas de afeitar y jabones que sequen la piel, usa un factor de protección de, al menos, 15 SPF cuando salgas a la calle y bebe mucha agua para prevenir la deshidratación, especialmente si trabajas o estás mucho con aire acondicionado.
  • Es grasa si… Tiene brillo y un tacto aceitoso, poros dilatados, granitos y/o puntos negros especialmente en las aletas de la nariz, textura resbaladiza o áspera.
Mantenla lo más limpia posible usando un buen limpiador facial dos veces al día y un exfoliante dos o tres veces a la semana (también con esta frecuencia una mascarilla de arcilla que seca y absorbe el exceso de grasa y suciedad). Es importante que la crema hidratante que uses no tenga aceites y que elimine los brillos (mate). Recuerda que debes evitar los jabones y productos que estimulen la aparición de grasa o que humedezcan la piel fácilmente.
  • Es mixta si… Presenta zonas de piel seca y grasa, especialmente si esta última se concentra en la frente, nariz y barbilla (zona T)
Ten cuidado de no usar productos demasiado abrasivos y que sequen demasiado tu piel ni tampoco demasiado grasos, ya que agravarán el problema. Prueba diferentes productos (recomendados para pieles mixtas) en diferentes zonas: sin aceites en las zonas grasas e hidratante en las zonas secas.
  • Es sensible si… Tiene tendencia a presentar rojeces, irritaciones, tirantez o picor, y a alterarse ante cualquier cambio, incluso emocional, aunque también con reacciones a productos de cuidado y/o afeitado, o incluso fragancias, con el sol o con ciertas comidas.
Evita todos los productos que contengan alcohol o productos químicos abrasivos. También los jabones salvo los indicados para este tipo de piel. Pruébalos siempre en la parte posterior de la muñeca. Protégete siempre contra el sol, incluso en climas fríos.

En este enlace podrás conocer qué tipo de piel tienes con un test específico. Y recuerda, en Arahí tenemos una amplia gama de productos para cada piel, siempre realizados con ingredientes naturales. Tu piel te lo agradecerá.